
Prototipos desconocidos de Yamaha: Yamaha TriTown
Yamaha es el fabricante de motocicletas que más fuerte ha apostado por las motos de tres ruedas. Primero lo hizo con los scooters Tricity, luego con la motocicleta de alta cilindrada Niken y, tiempo después, presentó el prototipo eléctrico TriTown en el Tokyo Motor Show de 2017, un vehículo de movilidad urbana.
El Yamaha TriTown se diseñó como un patinete sencillo y ligero dedicado al tráfico urbano. Con propulsión eléctrica y limitado a 25 km/h de velocidad máxima, entraba de lleno en la categoría de los patinetes urbanos, pero contaba con el extra de un tren delantero doble que usaba la misma tecnología que sus hermanas de marca.
Yamaha TriTown: diseño, tecnología LMW y características técnicas
Tenía un chasis inspirado en formas de la naturaleza, conocido como diseño biomimético, y un mecanismo que le permitía inclinarse de forma segura gracias a su tecnología LMW (Leaning Multi-Wheel), el mismo sistema de ruedas delanteras dobles articuladas que emplean las motocicletas de tres ruedas de la marca.
Esto permitía al conductor del patinete inclinarse en las curvas sin perder estabilidad ni tener riesgo de caída.
Equipaba un pequeño motor eléctrico de 500 W incorporado en el buje de la rueda trasera, una batería de 380 Wh instalada bajo el piso del patinete y ruedas de 14 pulgadas. Pesaba unos 40 kg y sus dimensiones no llegaban al metro de largo. Usado a máxima potencia, tenía una autonomía de 45 minutos.
El TriTown se controlaba mediante el equilibrio y la inclinación del propio cuerpo del conductor. Gracias a su avanzado equilibrio dinámico, el vehículo se mantenía en posición vertical por sí mismo cuando se detenía, lo que significaba que el usuario no necesitaba poner los pies en el suelo en los semáforos o paradas cortas.
El legado del Yamaha TriTown como prototipo de movilidad urbana
El Yamaha TriTown no llegó a producción. Yamaha lo utilizó para realizar programas piloto y pruebas de demostración en entornos controlados, invitando al público a probarlo en parques y centros recreativos para recopilar datos sobre su uso.
Se pensó en la posibilidad de que fuera equipamiento para personal de seguridad en recintos cerrados, pero finalmente quedó como un escaparate tecnológico o concept bike.
Su verdadero propósito fue demostrar la viabilidad y versatilidad de su tecnología de inclinación LMW (Leaning Multi-Wheel) en formatos extremadamente compactos.

