
Yamaha SR 185 J EXCITER: Una vida corta y un gran legado
A principios de la década de los ‘80 Yamaha comenzó una compleja transición que cambiaría casi toda su oferta de motocicletas de los 2 a los 4 tiempos. Una de las principales razones para ello fueron las primeras normativas de emisiones, que los motores de 2 tiempos no podían cumplir.
Si nos centramos en la gama de motocicletas de mediana y baja cilindrada, una de las primeras motocicletas que Yamaha introdujo con motores de 4 tiempos fue la SR 250 y, en algunos países, la SR 125, motocicletas que han tenido una longeva vida de más de 20 años.
Pero existió otra integrante más en la familia SR que tuvo apenas una corta vida de dos años, pero que dejó un muy importante legado para Yamaha: la SR 185 J Exciter.
Yamaha SR 185 J Exciter: características y contexto
La SR 185 se comercializó en EE. UU., Japón y Australia durante los años 1981 y 1982. Fue una correcta moto de sencillo uso que era ideal para principiantes, pero se vio eclipsada por las ventas de su hermana mayor, más potente y equipada, con un precio poco mayor.
Esta moto fue de las primeras en usar encendido CDI, una caja de cambios cerrada de 5 relaciones, distribución SOHC sencilla y eficiente y un eje de equilibrado (Balancer Shaft), algo inusual en motocicletas de sus características y que suavizaba extraordinariamente su funcionamiento y uso, muy superior al de sus rivales.
El legado del motor de la SR 185 en Yamaha
La SR 185 desapareció de los catálogos de Yamaha, pero su motor no. Se le aumentó la cilindrada hasta 196 cc y fue el motor que Yamaha utilizó para sus series XT 200 y para las extraordinarias AG 200, motocicletas diseñadas para un uso intensivo como herramientas de trabajo.
Este motor, que a lo largo de los años ha demostrado ser casi indestructible, ha sido y sigue siendo la base de las series AG, motocicletas de todo uso cuyo uno de sus papeles más importantes ha sido ser la moto de trabajo de varias ONG en África y Sudamérica. Su durabilidad, fiabilidad y sencillo mantenimiento han sido fundamentales para que las motocicletas AG de Yamaha acometan sus duros trabajos.
Este motor, con su sencillo diseño y la robustez de sus componentes internos, ha dejado un legado en la historia del motociclismo de varias décadas como ejemplo de longevidad, gracias a una ingeniería sin igual por parte de Yamaha.


