
Pilotos legendarios de Yamaha: Heikki Mikkola, el finlandés volador
En Finlandia, el término “finlandés volador” es un famoso apodo deportivo que se daba a todo aquel deportista que destacaba por su alta velocidad. Originalmente se acuñó para atletas de largas distancias, pero poco a poco se generalizó al resto de disciplinas deportivas y, cómo no, a los pilotos de coches y motocicletas.
Han existido pilotos finlandeses que han escrito importantes páginas en el off-road, como Juha Salminen, con 13 títulos mundiales de enduro, y Pekka Vehkonen, campeón mundial de 125 cc de motocross y cuatro veces consecutivas subcampeón mundial de 250 cc con Yamaha. Ambos demostraron gran pericia y velocidad, pero sin duda el apodo de “finlandés volador” pertenece históricamente a Heikki Mikkola.
Nacido en Mikkeli, Finlandia, en 1945, se convirtió en una de las figuras más respetadas y temidas del Campeonato Mundial de Motocross gracias a un estilo de pilotaje extremadamente enérgico, intenso y agresivo.
Mikkola fue el primer piloto finlandés en conseguir un título mundial de motocross. Fue en 1974 y tras una larga y encarnizada lucha contra una leyenda como fue el belga Roger De Coster. Aquella fue una temporada que pasó a la historia del motocross por la intensa lucha entre ambos pilotos.
Heikki Mikkola y sus títulos mundiales de motocross
Mikkola ganó cuatro títulos mundiales: tres en 500 cc, en los años 1974, 1977 y 1978, y un título de 250 cc en 1976. De esta manera, fue el primer piloto en el Campeonato del Mundo de Motocross en conseguir los títulos de 250 cc y 500 cc.
Sus dos últimos títulos mundiales de 500 cc los consiguió pilotando con Yamaha, y hubiera conseguido un tercer título consecutivo de no ser por una serie de lesiones que le obligaron a retirarse de la competición activa al final de la temporada de 1979.
Tras 10 años como piloto en activo, había conseguido cuatro títulos mundiales, 34 victorias y numerosos títulos nacionales.
El legado de Heikki Mikkola en Yamaha y el motociclismo
Una vez retirado, Yamaha lo contrató como piloto probador y director del equipo oficial de Yamaha para todas las categorías mundialistas. Durante los tres años que estuvo en el cargo, bajo su dirección técnica y estratégica, guio a pilotos como el estadounidense Danny LaPorte y el británico Neil Hudson, contribuyendo de forma directa a que fueran campeones mundiales con Yamaha.
Abandonó el cargo por necesidades familiares, para hacerse cargo del negocio agrícola familiar. Desde entonces estuvo desvinculado del mundo de la competición, exceptuando los años 2006 y 2015.
En el primer caso, al ingresar en el Salón de la Fama de la AMA, y en el segundo caso, al ser reconocido como Leyenda de la FIM, distinguido nombramiento que se otorga únicamente a los pilotos más icónicos e influyentes de la historia para premiar sus históricos logros deportivos en el motociclismo.

