
YAMAHA SZR 660, EL ORIGEN DE LAS DEPORTIVAS RAZONABLES
En la pasada década de los años ’90 del pasado siglo se vivió un gran auge en el mundo de la motocicleta en lo tecnológico, en lo comercial y en la competición. Refiriéndonos a este último apartado, aparecieron multitud de competiciones y campeonatos a distintos niveles en los que se competía prácticamente con cualquier tipo de moto.
Uno de los campeonatos que surgieron en Europa y que congregó multitud de aficionados y participantes fueron las carreras de monocilíndricas, una fórmula que consistía en utilizar cualquier tipo de chasis al que acoplar un motor monocilíndrico ya fuera de 2 o 4 tiempos. Una fórmula sencilla que alentó a muchos artesanos y aficionados a las motos a crear sus propias motocicletas para competir en la categoría.
Ante su evolución y gran aceptación de participantes por ser una fórmula relativamente barata para competir, los fabricantes empezaron a tomarse en serio esta nueva categoría de motocicletas deportivas y surgieron los primeros modelos de serie con esta orientación.
En el caso de Yamaha se decidió pasar el proyecto de una monocilíndrica deportiva al distribuidor italiano Yamaha Belgarda con la única condición de que el motor a utilizar era el de la Yamaha XT 660 Tènèrè, un monocilíndrico SHOC de 4 tiempos de 659 cc con 48 cv de potencia que en la nueva moto llevaría la versión de culata de 5 válvulas (3 de admisión y 2 de escape).
Belgarda decidió utilizar lo mejor de lo mejor para la parte ciclo de la nueva moto y acopló el motor al chasis de la Yamaha TZR 250 RR, incluyendo su basculante de aluminio tipo banana y añadió unas líneas peculiares para su carrocería al más puro estilo italiano de la época diseñadas y fabricadas por Acerbis. Para el sistema de frenado se recurrió a Brembo, en suspensiones a Paioli para la horquilla invertida y a Marzocchi para el monoamortiguador trasero y para el sistema de escape a Lafranconi, elementos todos de primera línea para esta moto.
Con un peso de 169 kg en seco y velocidad punta cercana a los 190 km/h, la SZR 660 era una liviana deportiva tremendamente ágil y con prestaciones suficientes para divertirse por sus propietarios en sus carreteras favoritas o en circuito, y una base excelente para las competiciones de monocilíndricas, donde con pequeñas preparaciones se podía llegar a potencias de más de 60 cv.
Se comercializó durante 5 años desde 1996 al año 2001 y su aparición supuso el primer ejemplo de Yamaha de lo que hoy llamamos deportivas razonables, motocicletas deportivas con componentes de última generación con una potencia controlable y para nada intimidante para sus usuarios, espíritu que hoy día recoge la exitosa Yamaha R7.


