
Yamaya SRV 250: Una cafe-racer de yamaha en los ’90
En la década de los ’90 existía una gran expansión en el mercado de la motocicleta y no paraban de salir nuevos estilos o modas que, en algunos casos, llevaban a los fabricantes a construir nuevos modelos que se ajustaran a las modificaciones que hacían los usuarios de sus motocicletas.
En este caso, en el Japón de aquellos años surgió un movimiento de transformación al estilo cafe-racer de las motocicletas inglesas de los años ’60 y Yamaha, viendo esta nueva moda, optó por fabricar su propia cafe-racer.
El origen de la Yamaha SRV 250 y su motor V-Twin
No se eligió construir una motocicleta de gran cilindrada, se pensó en una pequeña, más que nada porque Yamaha tenía el motor perfecto para la nueva moto. En lugar de elegir, como antiguamente, la configuración de un monocilíndrico o un bicilíndrico en línea de 500/600 cc, se eligió el bicilíndrico en V de la Virago XV250.
Pero este motor, tal como venía configurado en la Virago, necesitaba algunos cambios para su nuevo cometido. Necesitaba ser de carácter más deportivo y Yamaha se ocupó de ello con una serie de modificaciones que incluían nuevos árboles de levas, avance de encendido, relación de compresión reducida y dos carburadores Mikuni BDS 26, uno solo en la Virago.
Estas modificaciones consiguieron casi un 30% más de potencia y un 20% más de par motor que en la configuración original, llegándose a 27 CV a 8.500 rpm.
Diseño cafe-racer, parte ciclo y comercialización
En una cafe-racer el diseño es muy importante y Yamaha acertó de lleno con la SRV 250. Era una moto que, por cualquier ángulo que la miraras, se veía bien. Su chasis a la vista tenía el clásico aspecto del típico chasis inglés Featherbed, “lecho de plumas”, y el motor completamente a la vista se realzaba con la figura de sus dos escapes completamente independientes, cada uno por un lateral de la moto.
El depósito de gasolina, figura principal de su diseño, era de gran tamaño y discurría abrazando los raíles superiores del chasis, estrechándose a medida que llegaba a su unión con el asiento.
El asiento tenía una forma convencional y clásica para dos personas, que pronto pudo ser cambiado en opción por uno de corte deportivo con la plaza trasera imitando el colín de la moto. Por último, dos tapas laterales de forma triangular completaban el diseño, tapas donde, según qué mercados, podían leerse diferentes inscripciones como “Sport-Twins” o “Soulful V-Twin”.
A nivel ciclo montaba una pareja de amortiguadores regulables en compresión de muelle, horquilla telescópica sin reglajes, un freno de disco delantero de 280 mm, tambor detrás y llantas de radios con neumáticos en medidas 90/90-18″ y 110/90-18″.
La SRV tuvo por parte de Yamaha un amplio catálogo de accesorios para personalizarla, pero en la industria auxiliar surgieron muchos más y se podía decir que no llegó a existir una unidad que, con los años, siguiera totalmente de serie.
Se empezó a comercializar solo en Japón a partir de 1992. Al año siguiente se comercializaron unas pocas unidades por petición expresa de importadores en países como Inglaterra o Australia, donde se consideraba que la yamaha SRV 250 era una moto de iniciación ideal por concepto, peso y potencia, más ligera y con las mismas prestaciones que una SR 500, por poner un ejemplo.
Finalmente, su producción cesó en 1997 sin que Yamaha tuviera presente construir otra moto de estilo cafe-racer.


