
LA DESCONOCIDA DE LAS CARRERAS-CLIENTE DE YAMAHA: TZ 500 G
Si hay un gran elemento diferenciador entre el actual mundial de MotoGP y el antiguo de los 500cc sin duda éste es la actuación de las motocicletas tipo carreras-cliente.
Este tipo de motocicletas de competición fue durante muchas décadas el gran sustento de las parrillas de la categoría de 500cc hasta entrados en la década de los ’80 del pasado siglo para ir menguando su presencia poco a poco hasta su total desaparición con la misma categoría.
Una carreras-cliente básicamente era una motocicleta completa que un fabricante ponía a disposición de quien pudiera comprarla o alquilarla para competir con ciertas garantías de éxito en las diferentes categorías del mundial.
Yamaha ha tenido una impresionante familia de carreras-cliente en las extintas cilindradas de 125, 250, 350cc y también durante muy breve espacio de tiempo en los 500cc, fueron las Yamaha TZ.
Generalmente las TZ derivaban de modelos de fábrica de anteriores años, con menor potencia y chasis algo diferentes, en resumidas cuentas, inferiores en todos sus aspectos a las máquinas oficiales de fábrica, pero que se podían mejorar bastante bien con piezas que suministraba la misma Yamaha o bien con elementos de preparadores externos.
Las TZ en todas sus cilindradas han conseguido victorias en el mundial de motociclismo, incluyendo la rara y escasa TZ 500 G/J
La TZ 500 estuvo a disposición de equipos y pilotos privados durante los años de 1980 a 1982, (modelos G y J) y su base provenía de la OW-45 oficial de Kenny Roberts de 1979 con la que se proclamó campeón mundial. El motor era un cuatro cilindros en línea de 499cc de 2t con válvula YPVS y una potencia sobre los 110cv en sus primeras series y un peso en seco de 135 kg, unos 20 más que las motos de fábrica. Su chasis era tubular de acero y montaba un basculante de aluminio son sistema Monocross. Sus llantas como era normal en la época eran de radios ya que lo primero que solían modificar a su gusto los clientes de las TZ eran las llantas y Yamaha veía innecesario incrementar el precio de venta colocando unas llantas de aleación que casi nadie utilizaría.
Muchos pilotos de la categoría utilizaron la TZ 500, entre ellos nombres ilustres como Barry Sheene o Jack Middelrburg, precisamente este último consiguió la única victoria de una TZ 500 en el Dutch TT de 1980 (Holanda) por delante del mismo Kenny Roberts con una TZ modificada con chasis Bakker.


