
Yamaya Fly One 150, agilidad, manejo y potencia
La Yamaha Fly One 150 representa un punto de inflexión en la evolución de los scooters de la marca japonesa, combinando la agilidad propia de los modelos urbanos con un aumento significativo en potencia y versatilidad. Este modelo supo adaptarse a nuevas necesidades de movilidad, ofreciendo un equilibrio entre rendimiento, fiabilidad y facilidad de uso.
Origen y desarrollo del modelo
A principios de la década de los años 90, Yamaha estaba asentando y popularizando una serie de scooters con motores de 2 tiempos. Generalmente, estos scooters, todos de ámbito urbano, solían ser de baja cilindrada y, por ello, muy ágiles y de fácil manejo.
Pero Yamaha buscaba tener un scooter que, sin perder las cualidades de agilidad y manejo, aportara un plus de potencia y pudiera usarse más allá de ese entorno urbano, permitiendo que se moviera con soltura en pequeños trayectos por carretera.
Para esta finalidad se llegó a la conclusión de que tendría que llevar un motor de 4 tiempos, más complejo mecánicamente hablando y también más pesado, pero con unas cualidades de potencia, entrega de la misma y fiabilidad más acordes con el nuevo scooter a proyectar.
Yamaha ya había construido scooters con motores de 4 tiempos, como el Riva, pero este tenía un diseño grande y un peso elevado para lo que se buscaba con este nuevo modelo.
En 1991, Yamaha comenzó la comercialización en Europa del Fly One 150, un scooter con motor SOHC de 149 cc con una potencia de 12 CV a 7000 rpm, suficiente para desplazamientos interurbanos.
Características técnicas y popularidad
Para conseguir que el Fly One tuviera una gran agilidad y manejo, al contrario que otros scooters de su cilindrada con llantas de 12 o 14 pulgadas de diámetro, en Yamaha le montaron llantas de 10 pulgadas. Pudiera parecer que el Fly One estaba escaso de neumáticos por sección y diámetro, pero el agarre era muy bueno y la agilidad muy superior a rivales de su clase, pudiéndose casi comparar con scooters más pequeños. La única pega es que tanta agilidad se convertía en nerviosismo de dirección ante los baches a velocidades elevadas.
El motor del Fly One tenía un par de peculiaridades no vistas antes en Yamaha, como el llevar refrigeración líquida para la culata y refrigeración por aire forzado para el cilindro. Este sistema híbrido permitía mantener la estrechez del conjunto motor y evitar que la culata se deformara por el calor, problema común en los scooters de la época.
La otra peculiaridad era que, a pesar de contar con arranque eléctrico, también conservaba el arranque a pedal, algo complicado de ejecutar por su mecánica de 4 tiempos, pero un auténtico seguro de vida si se agotaba la batería.
Las Fly One se hicieron muy populares en las ciudades europeas, siendo muy utilizadas por servicios de mensajería, principalmente gracias a sus bajos consumos, potencia y gran agilidad, y fácilmente reconocibles por el silbido característico de su conjunto de planta motriz, variador continuo tipo CVT y sistema de aire forzado.
La Fly One se mantuvo en los catálogos de Yamaha Europa hasta casi terminada la década de los 90, cuando, al igual que otros modelos de scooters y motocicletas, no podían superar las nuevas normativas EURO de contaminación.
Pero no fue el fin de su comercialización. El diseño y fabricación de Yamaha Fly One 150, en gran parte, se realizó en Yamaha Taiwán y, como en esta zona asiática no existían las normativas EURO, se siguió comercializando muchos años más y, según países, con otros nombres como Cygnus GT o Beluga 150.


