
Yamaha XS 650 Shell Thuet: El primer triunfo de Yamaha en el flat track
La historia de la Yamaha XS 650 Shell Thuet comienza a finales de los años sesenta, cuando Yamaha destinaba gran parte de sus recursos a triunfar en el mercado norteamericano y, como consecuencia directa, en la competición.
Yamaha ya ganaba carreras en circuitos de velocidad, pero en aquellos años las competiciones motociclistas que más atraían la atención del público eran las carreras tipo baja, las de cross y, sobre todo, las que se celebraban en los óvalos de tierra, conocidas como competiciones de flat track.
El desafío de Yamaha en el flat track
En su nivel más alto, estas competiciones habían sido tradicionalmente territorio exclusivo de las motocicletas americanas Harley Davidson, todas con motores bicilíndricos en V de cuatro tiempos. Yamaha, por su parte, tenía una reputación consolidada como fabricante de motores de dos tiempos en cilindradas pequeñas y medianas, pero aún no disponía de una motocicleta de alta cilindrada con motor de cuatro tiempos.
Todo cambió cuando Yamaha presentó la XS 650, equipada con un motor bicilíndrico en línea de cuatro tiempos. Ahora sí tenía la herramienta perfecta para entrar en esta competición.
Shell Thuet y la Yamaha XS 650 Shell Thuet en competición
Yamaha necesitaba un técnico con experiencia para construir su moto de flat track a partir de la XS 650. Encontró a la persona ideal en Shell Thuet, un preparador con amplia trayectoria que, además de poseer un concesionario multimarca convertido en distribuidor oficial Yamaha, acumulaba numerosas victorias con motocicletas preparadas por él mismo.
Thuet recibió apoyo oficial para desarrollar una flat track basada en la XS 650 y lo logró con éxito. Con el joven Kenny Roberts Sr. como piloto, futuro campeón mundial de quinientos centímetros cúbicos, Yamaha obtuvo los títulos nacionales de 1973 y 1974. De esta forma se puso fin a la hegemonía de Harley Davidson y se abrió una nueva etapa para la marca en esta disciplina.
Pilotos como Eddie Lawson y Wayne Rainey, ambos posteriormente campeones del mundo de quinientos centímetros cúbicos con Yamaha, comenzaron su carrera deportiva pilotando las motos preparadas por Thuet.
La Yamaha XS 650 Shell Thuet se convirtió así en un referente histórico que marcó un antes y un después en las competiciones de flat track.


